martes, 19 de diciembre de 2006

Proposito de enmienda



Súbitamente he cambiado, si ha sido de un día para otro, de la noche a la mañana, todo el mundo espera la llegada del nuevo año para comenzar sus dietas, su deporte, iniciar una aventura, o un viaje soñado, emprender una nueva vida, acabar con lo malo, finiquitar una relación. Este año he decidido adelantarme un par de semanas a todo eso, bueno ya veré que pasa.

En realidad es una prueba de fuego por todas las comilonas que nos esperan, ¿os habéis parado a pensar que en realidad parece que lo único que se celebra es la fiesta a la glotonería?

Comida de empresa, almuerzo con los compañeros del equipo, ágape con la gente de la peña, tentempié con los íntimos del chat que viven en tu ciudad, cena con el o la amante y por supuesto sendos banquetes en noche buena y en noche vieja.

Esa noche se come de tó, pavo, pollo, faisán, jabalí, ciervo, besugo, merluza, carabineros, langostinos, gambas, mejillones, percebes, ostras, todo bien regado con sus respectivos vinos tinto con cuerpo, blancos secos o champan frío. Y el postre ¿qué?, bizcochos borrachos, natas, merengues, chocolate, frutos secos, todo bien mezcladito para que llene más. Una noche buena o noche vieja sin mantecados, turrón, borrachuelos, bolas de coco, almendrados, ni es noche buena o noche vieja ni es ná de ná. Y para terminar copita, sí, una copita digestiva, para eliminar la pesadez.

Creo que por eso se hacen los propósitos de enmienda al iniciar cada año nuevo, porque el día 2 de enero, el día 1 se sigue comiendo lo que sobró de la noche anterior, salvo que cenaras fuera, entonces vuelves a comer esta vez en un restaurante de categoría que para eso es primero de año y hay que estirarse. El día 2 de enero es un día fatídico, te pones los pantalones y comprabas que han encogido porque tu no has engordado, pero está claro que tienes que apretar para cerrarlos, ¿como que no se puede?, claro que cierra, bueno cierra porque se encoge la barrigota. El problema llega cuando han transcurrido los 2 minutos 33 segundos que eres capaz de aguantar la respiración.

La barriga comienza su proceso de dilatación transcurrido el tiempo de apnea, pero el cabrito del pantalón dice que no está por la labor, entones es cuando se inicia tu sesión particular de bondage, claro que en lugar de cuerda o soga, es un trozo de tela lo que te aprisiona y te marca.

Inmediatamente te llegan las prisas para hacer dieta, ir al gimnasio, vamos cuidarte para volver a ser un pimpollo, lo coges con tanto ímpetu el primer día, que al segundo el inclinarte a ponerte las zapatillas es una autentica proeza, ni quejarte puedes porque hasta en la lengua tienes agujetas, y con la lechuguita, las pechuguitas de pollo o las pocas piezas de fruta que comes, lo que consigues es despertar a la fiera que llevas dentro, y en lugar más insospechado comienza a rugir como un poseso.

Como puedes llegas a tu casa, los brazos caídos, las piernas lacias, enmallaito perdío, abres el frigorífico para beberte un zumito y te encuentras frente a ti, el último barrilito de 5 litros cerveza fría, parece que te mira, que te seduce con unas gotitas de agua resbalando por su lata. La lengua parece una esponja, es un charco de agua, la tentación es irresistible, la lujuria la tienes delante de ti y te reclama, te desea.

Mandas a tomar por donde amargan los pepinos al angelito pesao de la conciencia que te dice que no caigas en la tentación, que seas fuerte y aguantes sin abrir el barril. Casi con los ojos cerrados por la excitación te vas al mueblecito donde tienes las jarras, parece mentira pero atinas a la primera la más gorda, la del medio litro, si fueses tan habilidoso y titiritero en acertar con el cubo de la ropa sucia igual no dejarías los calzoncillos firmaos tirados en el suelo.

Ummmm, sublime placer escuchar como se expande la presión que hay dentro de ese habitáculo cerrado, llenas la jarra apresuradamente, con más nerviosismo que cuando distes el primer beso a la rubia de las tetas gordas, de un sólo trago consigues ver el techo de la cocina a través del fondo de la jarra. El hinchazón de la barriga se debe a la cantidad ingente de líquido gasificado, la observas y teme que explote por lo que tienes que soltar gas lo más rápidamente posible, para ello tienes dos vías, la superior o la inferior, aunque hay virtuosos que utilizan las dos al unísono.

A tomar por culo el primer propósito, 3 días duró, pero que 3 días más sacrificados. También lo que ocurre es que nos queremos poco, por eso además de comenzar nuevamente a entrenar tras un paréntesis, he empezado a quererme muchísimo más, y es que tenía diseminado mucho cariño por ahí, cariños baldíos que los he vuelto a rescatar, porque sino nos queremos mogollón cada uno, ¿como cohones vamos a querer a nadie?, claro que también el que tu pareja te esté machacando constantemente con que te quiere y que tu la quieres menos, que si, ella te quiere muchísimo más menos, vamos que no la quieres, sin embargo ella sólo vive para darte cariños. Terminas por reventar y desde el salón le lanzas un grito que hace que la vena del cuello parezca un tubo del 12 y le dices que “eso de quererse es para los de las telenovelas, lo nuestro es follá,” después de soltar eso, te quedas desparramao de gusto, claro que la otra, o el otro que también se da el caso, se queda con una mala hostia que durante una semana al menos sólo dispondrás de tu amor propio.

En fin, si sois de los que os vais a poner puos o puas de comer y beber durante estas fiestas, si pensáis hacer o deshacer algo con la llegada del nuevo año, no andéis luego con remordimientos y queriendo hacer propósito de enmienda.

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