
Para los amigos / para los enemigos. Para los que me quieren / para los que me odian. Para los que atraigo / para los que evito. Para los que alegro / para los que disgusto. Para los que entretengo / para los que aburro. Para los que anhelo / para los que olvido.
Para todos alzo mi copa y brindo con champan con la ilusión de que arrinconéis todo lo malo que os ha producido el año agonizante, todo lo que os a ocasionado dolor, personas, cosas, sentimientos, actitudes, apilarlo todo en un hipotético barco vikingo y convertirlo en pira funeraria junto con el año que muere y dejadlo perderse y desaparecer en el inmenso mar.
Como me es imposible ser rencoroso aquí, os deseo a todos que el nuevo año os traiga la mayor parte de lo que deseéis, pero que os llegue cargado también de magia, sueños e ilusiones ya que sin ellos difícilmente podemos seguir siendo personas.
Confió que paséis una esplendida noche de final de año, eso sí cuidadín con los excesos, sí, sí alcohol, comida y sexo, que hay que terminar bien y empezar mejor, bueno quién pueda, jajajaja.
Espero que las lucecillas de colores que me están impulsando a lanzarme a este ruedo de palabras, sentimientos y sueños sigan empujándome con el nuevo año para desgracia de los que les gustaría que desapareciera junto con mi palacio de coral, pero si las lucecillas continúan ahí, el príncipe de los sueños submarino tiene cuerda para rato.
¡FELIZ 2.007!
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