martes, 26 de diciembre de 2006

Llamada


Suena el móvil, en la pantalla aparece el rotulo “número oculto”, a ver que me quieren vender, ¿si?, sólo percibo una tenue melodía de fondo, ¡hola!, nadie responde aunque tengo la sensación que alguien me está escuchando, limitándose únicamente a escuchar mi voz, ¿sabes una cosa, hasta que no cortes seguiré aquí, así que la llamada te va a costar un huevo, o un ovario también. A los 10 ó 15 segundos cortó.

Al día siguiente vuelvo a recibir otra llamada con número oculto, silencio absoluto, esta vez ni velada música de fondo, pregunto, ¿me llamas para escuchar mi voz?, dime algo cohones.

Día tras día llamaban sincronizando la hora de la llamada, tras escuchar mi voz unos segundos colgaban.

Hoy estaba ansioso por escuchar la sintonía del móvil indicándome que tenía una llamada y leer en la pantalla nuevamente lo de número oculto. La indiferencia que le mostré al interlocutor, hoy se tornaba en deseo que tenerlo nuevamente escuchándome.

No se hizo esperar demasiado, llegó a la hora habitual, conecté el manos libres, el altavoz lo tenía al nivel más alto y coloqué el móvil lo más cerca mía y de mi pareja.

La penetré con una pasión desmedida, con una excitación desbordada, cada una de las estocadas con mi sable candente iba acompañada de mordiscos en los pezones, de frenéticos besos hasta conseguir que una cascada de placer y gozo nos inundara. Los gemidos y jadeos aumentaban progresivamente de intensidad hasta parecer escandalosos.

Por fin te escuché, fueron sólo unos gemidos entrecortados, unos jadeos lujuriosos, bruscamente se cortó la llamada, jamás volví a recibir otra igual con número oculto.

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