
Acabamos de entrar en el invierno, se hizo esperar el frío pero ya lo tenemos con nosotros, en mi cueva se deja sentir de lo lindo, el viento silva haciendo vibrar el ventanuco que da a la calle. Entrenaba esta noche, y mientras transcurrían los minutos sobre la máquina elíptica, los resoplidos por el esfuerzo eran gélidos, parecía que provenían de una nevera en lugar del interior de un cuerpo humano.
Ensimismado con los moviendo acompasados de brazos y piernas sobre la máquina, pensaba en lo que me gusta que haga frío, que llueva o sople fuertemente el viento, quizás se deba al echo de vivir en una zona bastante calida, donde aún voy con camiseta de mangas cortas, bueno iba hasta hoy, si continua entrando la borrasca que anuncian, tendré que abrigarme un poquito.
La de historias que fabulaba pensando en un reencuentro con la persona deseada y que hiciese mal tiempo, con copiosa lluvia, viento silbante y frío, poder desnudarla a mordisco sobre una alfombra delante de una chimenea con una gran hoguera.
Días antes de viajar le preguntaba por el tiempo que hacía, quería verificar por ella las noticias de la tele sobre el mal tiempo en Barcelona. Hace bastante frío, anoche estuvo toda la noche lloviendo con intensidad, ¡ole!, menudo fin de semana vamos a pasar en la casita de piedra delante de la chimenea, también dentro de la bañera con el agua calentita, no se enfriará el agua no, con el calor que desprenderán nuestros cuerpos, montaremos nuestra propia secuencia de 9 semanas y media, claro que prescindiremos de mariconadas de nata y fresa, le acariciaré los labios con rodajitas de lomo ibérico, jamoncito de pata negra y con queso de untar de distintos sabores te cubriré los pechos, los labios, la cara y hasta el sexo. Consumiremos productos regionales claro, le verteré desde el cuello cava, mi boca la tendré entre sus piernas, sobre la marcha pensaremos que otra utilidad se le puede dar al fuet.
Con tanto frío deberé llevarme puesto unos calzoncillos de goretex, ¿me dijo que llevaba puesto el tanga de lana?, joderrr que buen fin de semana.
Esos eran los sueños mientras preparaba la maleta, cargándola más de lo normal, porque habría que ir bien abrigado. El comandante está anunciando la aproximación al aeropuerto, que raro el día está soleado, he contado 5 nubes en todo el cielo, bueno igual hace un frió de cohones y empeora el tiempo a lo largo del día.
Y un mohón pá mí, otra visita más en invierno con el calor detrás mía, a los pocos minutos de haber llegado, las gotas de sudor me resbalaban por la hendidura de la hucha, otro fin de semana más que haremos nuestras cositas delante de la chimenea pero con todas las ventanas abiertas para que refresque.
Así durante tres años, deseando encontrarme un tiempo inestable por ahí arriba, y hacía más calor que aquí abajo, pero no, ahora que recuerdo, también nos cayó un gran aguacero, lástima que precisamente ese día no deseábamos encontrarnos con mal tiempo, entre otras cosas porque era pleno verano y queríamos bucear en la costa brava. Bucear no buceamos, pero de agua nos pusimos…
A partir de ahora cuando fantasee con alguien sobre pasar fines de semanas enroscao por el frío en cualquier otro sitio, le pediré un certificado de autenticidad y veré como esquivo el buen tiempo para dejarlo por aquí hasta mi regreso.
Termino termino porque se me ha entumeció los deillos de los pies por el frío, que bien que llegó el invierno y con él el mal tiempo, aunque ahora que cohones me importa, como no me enrosque conmigo mismo….
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