
No me crees cuando te digo que la distancia es el olvido, pero a veces la distancia es corta, demasiado estrecha como para olvidar de la forma y a la velocidad con la que se olvida.
No me crees cuando te digo que creamos distancias que escapan a cualquier medición.
No me crees cuando te digo que a pesar de estar juntos, nos encontramos separados.
No me crees cuando te digo que la distancia es simplemente la excusa, sencillamente es el complemento eficaz del olvido, un propulsor para olvidar con mayor prontitud.
Pero como siempre, tu no me crees.
No me crees cuando te digo que la distancia es simplemente la excusa, sencillamente es el complemento eficaz del olvido, un propulsor para olvidar con mayor prontitud.
Pero como siempre, tu no me crees.
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