… -¿estarías dispuesta hacer lo que te proponga en ese encuentro que anhelas?, comentó secamente Fauno.
- Sabes bien mi deseo de estar juntos los dos, pero si tú no estás convencido, o no te apetece, no seré yo quién se arrastre para convencerte, respondió Desiree ásperamente.
- Te propongo una cita a ciegas, ¿te interesa?
- ¿cómo?...
- Me conoces únicamente por mi forma de expresarme, por lo que trasmito con mis palabras. Podrías imaginar que estas con el hombre que más desees, que más te excite, con el que más hayas fantaseado. Precisamente es lo que me atrajo de ti, tu forma de pensar, tus conversaciones, tus inquietudes. Nunca me interesé por tu físico, por ello no he necesitado verte por fotos o por cam.
- Sí, pero…
- Quiero continuar disfrutando de esta amistad por mucho tiempo, estoy convencido que si iniciamos otro tipo de relación, todo podría terminar incluso antes de que empezase…
- Te prometo que…
- No, no prometas lo que no está en tus manos poder asegurar. No imagines un solo momento que no deseo estar contigo, pero prefiero andar con pies de plomo para no precipitarme. Aún así, vuelvo a proponerte el encuentro a ciegas.
- Tendrás que explicar mejor que es eso del encuentro a ciegas…
- Veras, pensaba en un encuentro donde estemos juntos y podamos gozar el uno del otro, para ello no hace falta que nos veamos, además intuyo que resultaría más excitante, más morboso aún. Estaríamos juntos y sin embargo podríamos estar con la persona que tenemos idealizada mentalmente. Te aseguro que posteriormente sucederá lo que el destino convenga que suceda.
Desiree sintió una gran desazón, similar a la irritabilidad que le había causado leer aquello. No podía dar crédito a la atracción desmesurada que sentía por un individuo tan despectivo que le propusiera algo así. No podía ser real el enamoramiento juvenil que la embargaba encauzándola hacer cualquier cosa que le insinuase con una sumisión casi indecente para sus planteamientos.
Encolerizada se marchó sin despedirse…
No hay comentarios:
Publicar un comentario