… La relación que mantenían desde entonces era bastante peculiar, continuaban queriéndose, pero aún así, el deseo de estar juntos disminuía jornada a jornada. Instintivamente, y dado que podían hacerlo, incrementaron la jornada laboral. Cuando finalizaban, ambos acudían a su respectivo gimnasio o piscinas. En casa, permanecían juntos durante la cenar la cual aprovechaban para conversar un rato. Posteriormente ella se conectaba al ordenador mientras él se adueñó por completo del televisor engullendo cualquier programa que pusieran en las distintas cadenas hasta que el aburrimiento y el cansancio lo envolvía con el manto del sueño y en muchas ocasiones despertaba en el sofá. La monotonía se adueñó de ellos y marcaba el día a día.
No sólo anhelaba ser la mujer más popular de la sala de chat que ella creó, sino que ambicionaba ser la más deseada, la más codiciada y querida de todas las féminas que allí se congregaban. Significativamente el nick que escogió para ser identificada era el de Desiree, (deseada). Se vanagloriaba de sus citas con la cohorte de seguidores que ansiaban retozar con ella y que seleccionaba según sus apetencias.
Las salidas de fines de semanas cada vez eran más usuales, ya no precisaba buscar excusas baladíes. Aunque su pareja permanecía indolente con dichas escapadas, el amor que le profesaba y el temor a perderla definitivamente le impedía recriminarle sus actos. Aún así, ella sentía ahogarse en aquella casa, ambicionaba incrementar su libertad y así le lo transmitió a su pareja al tiempo que decidía separarse de él…
No hay comentarios:
Publicar un comentario