miércoles, 31 de enero de 2007

Bajo la ducha, (relato erótico)



Le despertó el agua de la ducha cayendo, se giró en la cama comprobando que se encontraba sólo por lo que debía ser Katrina la que se estaba duchando.

Medio somnoliento pensaba en su amiga, la conocía desde hacía meses, pero esa fue la primera noche que pasaba con ella, pensaba en su largo y ondulado cabello de un amarillo anaranjado que le cubría unos voluptuosos pechos de piel clara aunque bronceada, con unas pequeñas aréolas de cuyo centro emergían unos pezones erectos como punzones. La cintura estrecha se ensanchaban convenientemente en las caderas, unas tersas y redondeadas nalgas constituían un culo perfecto.

Entre el sopor y la imaginación, observó como la sabana se izaba por la excitación que sentía, se levantó y se fue al cuarto de baño. El vaho cubría el espejo, una sensación de ahogo se apoderó de él, pero era más su deseo. Sobre una pequeña repisita había un reproductor de mp3 conectado a unos mini altavoces, la música se encontraba bastante elevada confundiéndose con el agua cayendo.

Tras la mampara opaca observaba el cuerpo de Katrina contoneándose bajo el agua de la ducha. Abrió levemente una parte de la mampara y se introdujo en la bañera, ella no se dio cuenta debido a que se estaba enjabonando la cabeza y tenía los ojos cerrados.

Se le acercó y le besó el cuello con suavidad, la reacción de ella fue la de girarse, pero él la sujetó impidiéndole que lo hiciera. Comprendió la excitación que tenía Marcus al sentir el falo rígido apoyado en sus nalgas, se aferró a ella y al unísono le besaba el cuello, se lo chupaba, lamía y le acariciaba los pechos, los pezones que cada vez estaban más erectos.

Mientras una de las manos acariciaba los pechos sin distinción, la otra se deslizaba por el costado hasta alcanzar el sexo, todos los dedos unidos recorrían la vulva hasta llegar al ano para una vez allí retroceder levemente hasta el monte de Venus. En una segunda pasada, los dedos corazón y anular se adentraban entre los labios, rozando el clítoris, bordeando la entrada a la vagina hasta nuevamente el ano y retroceso.

Ella abría las piernas para permitir un mejor acople de la mano por todo su sexo, el clítoris emergente era acariciado con la yema del dedo corazón y le provocaba espasmos de placer.

Sin volverse, le tenía aferrada el bálano, suavemente le acariciaba el glande con los dedos, él le chupaba los lóbulos de las orejas, se los mordisqueaba mientras comenzaba a penetrarla digitalmente, el dedo corazón se adentró en la gruta acuosa y candente sin ningún impedimento, por lo que fue acompañado por el anular en la incursión por el foso ardoroso.

El placer la hacía incitarse, brindándole con generosidad sus nalgas que las apretaba contra el falo erecto. Le levantó una pierna y la apoyó en el borde de la bañera, entonces se deslizó con las manos apoyadas en las caderas hasta quedar arrodillado, le acercó la boca al sexo, un sexo excitado y fogoso, el agua caliente se confundía con la humedad interna, la lengua viperina se adentraba sin remedio en la vagina, retrocedía y punteaba con la punta un clítoris cada vez más evidente, lo que propiciaba a que se lo mordiese con tibieza. La lengua seguía su recorrido, al rozarle el puente del periné, le hizo cerrar las piernas aprisionándole levemente la cabeza, la excitación era sublime. Con las manos en ambas cachas las abrió para bordear con la punta de la lengua el ano, el agua se deslizaba por toda la espalda adentrándose en el ano junto con la lengua.

Katrina apoyó con firmeza las manos en la pared al sentir como se adentraba en su vagina el pene de Marcus duro como la roca, caliente como la lava de un volcán. Con su brazo le elevaba aún más la pierna para facilitar la penetración, despacio, muy lentamente entraba en ella una y otra vez. Tras cada empuje, le extraía el miembro completamente para que volviese a sentir como el glande se abría paso en la vagina para adentrarse en ella.

Jadeos, espasmos, gemidos, gritos y una sacudida de placer que la embargó mientras él continuaba penetrándola hasta que un estallido de gozo y pasión hizo que la abrazara con tal fuerza que ambos parecían un solo ser.

La letra de la canción que se escuchaba decía que “no hay nada mejor que tener tu sabor corriendo por mis venas, y es que no hay droga más dura que el roce de tu piel”. Quedaron abrazados bajo el agua caliente de la ducha.

El lado oscuro de la luna



Quiéreme, quiéreme con el alma, quiéreme con todo tu ser, quiéreme hasta rozar la locura, quiéreme hasta desfallecer.

Quiéreme casi como yo te quise a ti, te llevé en sueños al lado oscuro de la luna, te entregué las aguas de sus mares, mares que formé con lágrimas vertidas cuando no te sentía conmigo.

Besos vacíos de contenido, abrazos que se fueron enfriando hasta parecer de hielo.

Quiéreme con todo tu ser, quiéreme aunque sientas que te parta el corazón, hazme volar a otros mundos y pídeme que vuelva a quererte como un día llegué a quererte.

Jamás podrás aproximarte al amor que sentí por ti, me sedujo tu mirada, me cautivó tu palabra, me embelesó tu sonrisa, me fascinó tu alegría.

Te quise con el alma, te quise con todo mi ser, te quise hasta rozar la locura, te quise hasta desfallecer, te trasladé al lado oscuro de la luna y allí creé un mundo mágico, un mundo con cabida únicamente para ti y para mí.

Quiéreme …

lunes, 29 de enero de 2007

Amarse...si



A veces, demasiadas veces derrochamos el amor en determinadas personas, en ocasiones hasta en quién no se lo merece, pero sin embargo no nos amamos nosotros mismos, o quizás no nos amamos tanto como deberíamos amarnos.

Yo comencé a amarme, siempre he sido un despilfarrador de amor con los demás sin importarme la racanería de algunos amores correspondido, pero decidí que no era justa tanta dilapidación, así que comencé a amarme más y cada vez más.

Es cierto que de este modo limito el amor a otra persona, ahora tendré que aprender a equilibrar la balanza, ni era justa una cosa, ni lo es tampoco la otra, eso sí, desde que comencé a amarme más concienzudamente, comencé a desechar todo aquello que podría ser insalubre para mí, determinadas personas, ciertos sentimientos, algunas situaciones concretas.

Al amarme más, incidí en la necesidad de vivir el día a día con una mayor intensidad, postergando un pasado que quedó atrás, sin prevenir un futuro que llegará como tenga que llegar, pero en el día a día es donde me tengo que concentrar.
Alinear el corazón y la mente en el mismo eje, complementar uno con el otro para una mayor satisfacción, es una complicación porque ambos ejercen

domingo, 28 de enero de 2007

Ojos



Ojos perturbadores, ojos enloquecedores, ojos inquietantes, cuando me miras como tan sólo tu sabes hacerlo me sustraes la paz y la tranquilidad, consigues con esa mirada hacerme perder el juicio.

Ojos sensuales, ojos libidinosos, ojos lascivos, ojos epicúreos, ojos impúdicos, porque tu mirada es mi excitación, me entrego a tus placeres a través de ella.

Ojos transgresores, ojos pecadores, ojos contraventores, ojos irresponsables, siempre me haces ir más allá, trasgrediendo las normas impuestas, contraviniéndolas e implantando las nuestras propias.

Ojos embaucadores, ojos impostores, ojos falaces, ojos farsantes, intentas dominar mi voluntad, engañándome, cuando así lo deseas me halagas y me atraes con falsas apariencias.

Ojos ambiguos, ojos retruécanos, ojos confusos, los estudio, los analizo, los intuyo, pero aún así no consigo conocer cuando vienes o te alejas.

Tus ojos son las luces que iluminan mi camino, el faro que me orienta en la oscuridad, tus ojos me absorben y tu mirada me hace soñar.

viernes, 26 de enero de 2007

Kdd



El fin de semana pasado volví a ir a una kdd. Fue la segunda kdd propiamente dicha a la que asistía, aunque ya he conocido a más personas individualizadamente de los chats o de otras páginas de internet. Aunque últimamente las únicas tonterías que escribo las dejó plasmadas aquí, ya tenéis merito los que entráis a leer mi blog, jajaja, hace tiempo que aparqué mis idas y venidas por los chats, pero esta kdd estaba acordada desde hace tiempo y había sido invitada a la misma. La tarde anterior me entregaron el coche del taller, así que carretera y manta.

Una nueva experiencia, volver a ponerle cara, voz y sentimientos a unos contactos del chat con los que hablaba habitualmente y trasladarme y conocer una ciudad nueva.

Unas tres horas y media tardé desde mi Málaga marinera a tierras del pisto, migas y queso, concretamente Manzanares en Ciudad Real. A pesar de ir con tranquilidad, fui el primero en llegar al lugar del encuentro, Casa María, frente al castillo de Pilas Bonas, y me recibió la anfitriona y propietaria del establecimiento.

Poco a poco fueron llegando el resto de los hasta entonces contactos del chat, la mayoría apenas los conocía, saludos, intercambio de los nicks por el nombre de cada uno, comida, bebida, charlas, fotos, buen humor. A diferencia de mi anterior kdd donde la bipolaridad que tuvo mi mente me impidió disfrutar al 100%, en esta ocasión nada me impidió disfrutar una magnifica velada.

Desde de ese día, las 11 minutos, agave, 0o0, Nochesdeplata, Namor, Socram, etc. dejaron de ser simples nicks y se convirtieron en personas

Amigo mio, mi amiga



Amigo mío, mi amiga, no se exactamente si efectivamente soy un bicho raro, pero cada vez soy más consciente que relativizamos el concepto amigo/a.

A veces me pregunto si estamos necesitados de contar con alguien como amigo, porque curiosamente donde más se utiliza este término es en este medio, en internet. Entramos a un chat, hablamos 3 días con un contacto, con un simple nick como somos nosotros también y ya tenemos un amigo o una amiga.

Como he dicho más arriba, debo ser un bicho raro porque tengo otro concepto de lo que para mí al menos debe ser un amigo, para mí un amigo es aquel que sabes va a estar ahí aunque no lo reclames, la que se da cuenta sin necesidad de preguntar que no te encuentras bien, quienes se harán más visibles y palpables en los momentos menos gratos, cuando la soledad te ahoga, los te animan a desahogarte con ellos cuando te ven agobiados por cualquier revés que te de la vida, los que aceptan ser consejeros y se dejan aconsejar.

Estar únicamente en los momentos felices, en las alegrías, en las diversiones y fiestas no los creo merecedores de denominarlos amigos. Amistades, colegas, conocidos, son términos más acorde a la realidad, a mí realidad, pero amigos, con todo lo que conlleva la palabra, no creo que se ajuste mucho a su real significado.

A veces te llevas auténticos desengaños como ocurre con el amor, y es que nunca se llega a conocer perfectamente a las personas, por mucho que se conviva o por mucho que se confíe en ellas. Cuando te llevas un gran desengaño, es cuando te das cuenta que toda esa amistad era mentira, una zafia y dolorosa mentira.

Amistades tengo mogollón como se dice por mi tierra, muchas, conocidos más, amigos…, después de tantos años creo que han quedado sólo un par de amigos y espero no equivocarme también con ellos. El refranero es sabio cuando dice que el que tiene un amigo, tiene un tesoro.

Al menos siempre queda el consuelo que el destino al igual que nos da a conocer a la persona que nos hace perder el sentío, también nos haga encontrar un amigo…, o una amiga.

jueves, 25 de enero de 2007

Corazón cautivo



Cuenta una leyenda que hubo una batalla encarnizada entre seres mitológicos y caballeros y príncipes de fantasía. Hubo un príncipe, el príncipe de las aguas saladas, que aún siendo un belicoso guerrero, rehusó acometer contra dichos seres, y sin rehuir el combate, decidió únicamente defenderse de las acometidas.

Estos seres mitológicos disponían de cerbatanas desde donde lanzaban dardos con la punta embadurnada de un ungüento de amor y enamoramiento. El príncipe se sentía bien protegido con su escudo y su coraza impenetrable, pero también él tenía su telón de Aquiles, una pequeña oquedad desprotegida.

La astuta guerrera lo advirtió y derivó hacia allí todas sus andanadas de dardos. La tozudez de sus acciones le hizo alcanzar su objetivo. Un dardo esquivó la coraza y atravesó su piel, paulatinamente el ungüento de la punta se diseminó por todo el cuerpo hasta alcanzar el corazón.

Fue entonces cuando se sintió derrotado, se desprendió del escudo y la coraza, entregó su corazón vencido por el elixir del amor permaneciendo cautivo de carcelera más hermosa que hubiese podido imaginar. Lo encerró en una urna de cristal y el trato que le dispensaba superaba cualquier tratado o convenio, más bien parecía que era su propio corazón el que mantenía preso.

El tiempo transcurrió sosegadamente, cierto día abrió la puerta de la celda e instó al corazón prendido a recobrar su libertad, el Síndrome de Estocolmo debió hacer mella en él porque se negó a salir de su cubil.

Quedó cautivo siendo un corazón sano, las heridas producidas por otras contiendas estaban subsanadas, recuperó la libertad con profundas lesiones y aflicción…

Y hasta aquí puedo escribir, porqué me recordará esta última frase a una que decían en televisión?, jajajaja

miércoles, 24 de enero de 2007

Impulso, (relato erótico)



Apenas se conocían de una de las páginas de contactos que frecuentaban, prácticamente nada sabía el uno del otro, salvo que eran de distintos países, que ninguno de ellos dominaba el idioma del otro y que por circunstancias de la vida se encontraban residiendo a unos 70 u 80 kilómetros el uno del otro, bueno, también sabían que el sexo era importantísimo en sus vidas.

La hora de las brujas hacía tiempo que había pasado, era ya de madrugada cuando tuvo un impulso, se vistió, se montó en su coche y marchó hacia la distante localidad donde se encontraba aquella desconocida. Por las escasas indicaciones que le había dado con anterioridad sobre donde se encontraba su domicilio, lo localizó y se personó en la puerta.

Sonó el timbre y en principio no causó efecto alguno, la oscuridad se apreciaba por la ranura debajo de la puerta, volvió a pulsar el timbre y esta vez si observó un tenue resplandor, una voz somnolienta sólo preguntaba - siiií?, con marcado acento extranjero.

Le dijo quién era y apresuradamente abrió la puerta, en un principio no se podía imaginar que apareciera a esa hora de la madrugada, pero él no le dio tiempo a que pensara mucho más, nada más cerrar la puerta comenzó a besarla, pegada contra la pared, le agarraba con fuerza los grandes pechos, le subió el camisón comprobando que era lo único que llevaba puesto, por lo que dirigió su mano al sexo, ella abrió las piernas para facilitar las caricias, los dedos apartaban los labios para adentrarse en una vagina húmeda y viscosa.

La excitación que tenía él quería hacerse visible a toda costa, un pene erecto y fibroso pugnaba por alcanzar la libertad ansiada, las manos de la mujer acariciaron el abultamiento y procedió a liberalizarlo de su cautiverio desabrochando el pantalón, el glande sobresalía del slip, se arrodilló y lo devoró con lujuria.

Cuando hubo saciado su apetito succionador, le agarró el mástil y se encaminaron al dormitorio, estando frente a la cama él la empujó sorpresivamente cayendo boca arriba, le arrebató con violencia el camisón y le abrió las piernas hasta que empezaba a sentir una punzada en los abductores, con los dedos de ambas manos le separó los labios vaginales, la humedad y calidez de la lengua se confundió con la que poseía la vagina, la recorrió de un extremo a otro hasta topar con la protuberancia de un clítoris semi escondido, al que atenazó entre los dientes mientras la punta de su lengua lo acariciaba, los jadeos se encadenaban, el placer y la excitación hacía que deseara cerrar las piernas, quizás para incrementar el gozo, pero él se lo impedía, el placer se lo suministraría a su antojo.

Los pezones erectos los mordió hasta marcarlos, la mordía mientras la penetraba lentamente confundiendo el dolor del mordisco con el placer de la penetración. Los jadeos se encadenaban aumentando los decibelios, en ocasiones mezclado con algún gemido lastimoso, o un grito exaltado que eran acallados con la mano para que reprimiese cualquier muestra de placer o gozo sin su autorización.

Implacable?, puede, intolerante?, quizás, dominante?, seguro. Una vez que una explosión de esperma le salpicó el cuerpo y con ella se embadurnó los pechos y la boca, le permitió expresar libremente toda su excitación.

Y todo comenzó como un impulso lascivo y lujurioso…

Nana de la niña de ojos tristes



Ea, ea, ea, duérmete ya niña de los ojos tristes, cuerpo de mujer, de mujer enamorada y dulce cara de niña.

Ea, ea, ea, déjate envolver en los brazos de Morfeo y se feliz, olvida a quién te engañó, a quién no supo darte lo que tu necesitabas tener.

Ea, ea, ea, duérmete ya niña de ojos tristes, haz desvanecer de tu memoria los príncipes o caballeros azules, verdes o de cualquier otro color.

Ea, ea, ea, rescata del pasado los ojos de vivacidad, ojos embaucadores cargados de luz que iluminaban el día.

Ea, ea, ea, duérmete ya niña de ojos tristes, y cuando despunte el día dale a mi mar el color de tus ojos para volver a sentirme dentro de ti.

Ea, ea, ea, tu voluptuoso y sensual cuerpo de mujer, la picara y traviesa mirada de niña seductora, te hacían la más deseada.

Ea, ea, ea, duérmete ya niña de ojos tristes…

Un regalo



Postrado en la cama por culpa de la gripe, entre temblores por el frió que me producía la fiebre, volvieron a mí recuerdos que ya estaban postergados. Evoqué el origen de un amor, un amor apasionado como sólo se da en determinadas edades, sin embargo este nuevo amor era distinto a todos los anteriores, en intensidad, en entrega y que desde antes de iniciado, tenía fecha de caducidad, fue un amor con reticencias iniciales, por tanto resultaba imprescindible vivirlo vehementemente día tras día.

Sueños hechos realidad, fantasías transportables a este mundo terrenal, utópicas promesas que se diluyeron como la sal en el agua el día que llega el punto y final.

Recuerdo postrero y desdeñado de un amor entusiasta hasta extremos insospechados, de un mundo de ilusión y fantasía creado para vivirlo con mayor profundidad.

Hoy cuando la fiebre me hace recordar, puedo decir abiertamente que a pesar de todos los pesares, ese amor en plena madurez, fue un regalo con el que me obsequió la vida.

miércoles, 17 de enero de 2007

Pub on line



… las noches se acortaban hablando en la distancia, los rayos del sol adentrándose por la ventana me indicaba que un nuevo día había comenzado. Vacaciones, dificultad de dormir de noche y una buena compañía, todo un cóctel para disfrutar de unas veladas interminables.

No sólo ansiaba un contacto físico con ella, también quise crear un ambiente más propicio, más acogedor, ¿porqué no dejar volar la imaginación y pensar que podíamos estar en un pub?, es cierto, soy consciente que hay quién no saben a que me refiero al hablar de pub, bueno es un termino anglosajón que indica un establecimiento donde se sirven bebidas y se puede escuchar música, un bar de copas con música vamos.

Seleccioné las canciones que más me gustaban, le dije que hiciese lo mismo y cada cual envió al otro sus canciones, creando así un álbum único para los dos.

Cada cual se abasteció de su bebida favorita, gin tónic en mi caso aunque entonces no conocía la ginebra Bombay Saphyre, así que Larios de toda la vida, aprovisionamiento de frutos secos, todo pub que se precie ha de contar con sus cacahuetes, kilos o palomitas de maíz.


Una vez bien pertrechados, iniciamos una nueva conversación que concluyó con el día bien aclarado, es cierto que faltaba el calor humano de la proximidad, pero la sensación era distinta a noches anteriores, la percepción era de haberse producido un estrechamiento en la distancia que nos separaba.

Jamás estuvimos físicamente charlando en algún pub, bar o restaurante, sin embargo a partir de esa noche y durante mucho tiempo creamos nuestro propio y particular pub on line, desconozco si es común entre amigos, parejas distanciadas o amantes alejados, pero si nunca habéis estado hablando así, crearos vuestro propio pub on line y ya me lo contareis…

lunes, 15 de enero de 2007

Masaje erótico, (relato erótico)



… se adentraron en la habitación que se encontraba caldeada por una colosal fogata dentro de la chimenea, sobre el suelo un rígido colchón recubierto por funda aterciopelada.

La cogió por la cintura y la atrajo hacia él, sus labios parecían absorber los labios de ella, mientras la besaba comenzó a desnudarla muy lentamente, ella se dejaba hacer, se entregaba en sumisión a esas caricias que la hacían soñar.

Una vez desnuda la tumbó boca abajo sobre el colchón, el resplandor de las llamas del fuego incrementaba su hermosura, su sensualidad. Yacía impávida esperando el contacto de unos firmes dedos sobre su piel desnuda.

Encendió varias varitas de sándalo, puso música relajante que evocaba los sonidos del mar, se desnudó igualmente y embadurnó sus manos de aceite con esencia de Lavanda, las frotó bien para que no estuviesen frías al tacto y se arrodilló a la altura de sus glúteos dejándola entre sus piernas. Apoyó las manos sobre las firmes asentaderas de la chica y con los brazos estirados se deslizó lentamente por la espalda quedando perpendicular a ella rozándole las nalgas con su pene pendulante.

Manteniendo permanentemente sus manos en contacto con el cuerpo de la chica, le apartó del cuello el cabello que lo cubría, le acercó la cara y sopló sobre él tímidamente comprobando como se le erizaba el vello. Con los dedos curvados como puños semiabiertos, le presionaba los hombros haciendo pequeños movimientos en circulo para volver a unir las manos en el cuello y mientras con una le pellizcaba levemente toda la zona de la base del cráneo, con la otra le hurgaba la cabeza con la punta de los dedos en movimientos circulares enredando su cabello en ellos.

Apoyando cada mano en cada uno de sus omóplatos, sin apretar demasiado las deslizó conjuntamente, armoniosamente hacia los glúteos, curvó tenuemente los dedos para que la punta de estos incidieran más profundamente en la piel lánguida.

Al llegar a la cintura, deslizó sus manos lateralmente, cruzándolas para llegar a las nalgas y con las manos abiertas amasarlos ejerciendo un poco más de presión.

Ruidos del mar más profundo, suspiros camuflados con gemidos y él continuaba con el masaje, fijó las palmas en la pierna derecha, una mano en la parte exterior de los muslos, la otra en la parte interior hasta llegar a rozar la vulva, las escurrió hasta los pies y retorno pausadamente hasta su inicio. Sin apartar las manos del cuerpo ungido de la mujer, repetió los movimientos de ida y vuelta en la otra extremidad.

La excitación de ella iba en aumento, la humedad de su sexo era patente, inconscientemente abría las piernas sosegadamente.

Él se sentó y la apremió a que hiciese lo mismo apoyando la espalda contra su pecho, se entregó a él y éste puso sus manos a ambos lados del abdomen y las ascendió con parsimonia hasta encontrar la redondez de unos senos erguidos, los masajeó con movimientos circulares, a pesar de que su intención no era acariciar los pezones, inevitablemente algún roce se produjo mientras masajeaba los senos, percibiendo el estado de rigidez en el que se encontraban.

La cabeza de ella oscilaba hacia atrás o hacia ambos lados, los ojos cerrados, la boca entreabierta, los jadeos se incrementaban en intensidad y en frecuencia llegando a confundirse con unos gemidos. Las manos se deslizaban una detrás de la otra por el abdomen en busca de un sexo ardiente al que en un principio tentaban los dedos con indiferencia, pero en sucesivas llegadas comenzaron a ahondar entre los labios de la vulva, rozaban el clítoris y se impregnaron de la excitación de ella echa fluidos.

Volvió a tenderla boca a bajo y con ambas manos en paralelo, le perfiló la columna hasta culminar en las caderas donde se agarró, la excitación de él era ya abrumadora, acercó su cara a los glúteos y comenzó a mordisquearlos mientras la atenazaba. Al rozar el perineo con la lengua le provocó un espasmo, ella se aferraba con fuerza a la funda del colchón al sentirse penetrada por la lengua. Una nueva sacudida como una corriente eléctrica le produjo al morderle el clítoris.

Le elevó las caderas, quedando apoyada sobre las rodillas y los antebrazos, comenzó a penetrarla muy lentamente entre el resplandor de las llamas, las fragancias del sándalo y lavanda, armonizado por jadeos y sonidos del mar.


domingo, 14 de enero de 2007

De risa



¿Que mejor forma de despedir el fin de semana y comenzar una nueva con una sonrisa? Aprovecho que me han enviado unos chistes para dejar aquí algunos de ellos, venga animaros que sólo quedan 5 días para un nuevo fin de semana de placer, lujuria y sexo. Como os lo montáis algunos y algunas, jajajaja.


- Doctor, me siento mal… todo me da vueltas…además, me arde el corazón.

- Mire señora, en primer lugar no soy médico, soy camarero; segundo usted no está enferma, está borracha, y en tercer lugar, no le arde el corazón, tiene una teta dentro del cenicero.


EN CLASE DE GRAMÁTICA:

- A ver Pepito, ¿en que tiempo está la frase? “esto no debería haber pasado”.

- Preservativo imperfecto señorita.


- Jaimito, en la oración “María está disfrutando”, ¿Dónde está el sujeto?

- Muy fácil señorita, encima de María.


- Dígame su nombre:

- Pepepedro Pepepérez.

- ¿es usted tartamudo?

- no, el tartamudo era mi padre y el del registro civil un hijo de puta.

viernes, 12 de enero de 2007

Un regalo que te dió la vida



Se ella te hace falta
como el agua
si es tu mayor necesidad.

Si por su amor
eres feliz
y el mundo es gris cuando no está.

Si no concibes vivir sin verla
sin duda es la mujer que tú soñabas.

Si ella te quiere y es el amor de tu vida
entrégale todo, ámala sin medida
demuéstrale a diario
que es tu reina tu consentida
que conocerla fue un milagro
un regalo que te dio la vida.

Si para ti no hay otra
debes cuidarla
evitar hacerla llorar.

Si te comprende
y es tu guarida
hazla tu amiga de verdad
y será tuya hasta la muerte
ya verás
que no se va y no traiciona.

Si ella te quiere y es el amor de tu vida
entrégale todo, ámala sin medida
demuéstrale a diario
que es ella tu reina, tu consentida
que conocerla fue un milagro
un regalo que te dio la vida.

Haz que se sienta mujer
conquístale la piel
y entrégale tu ser
y ella será tu mujer
para despertar.

Si no concibes vivir sin verla sin duda

Si ella te quiere y es el amor de tu vida
entrégale todo, ámala sin medida
demuéstrale a diario
que es ella tu reina tu consentida
y conocerla fue un milagro
un regalo que te dio la vida.

Y conocerla fue un milagro
un regalo que te dio la vida.


Un regalo que te dio la vida, versión de Il Divo de la canción de Briam Adams Have you ever really loved a woman.

Para todas vosotras que sois o habéis sido un regalo ofrecido por la vida a cualquier hombre, aunque fuese un regalo efímero, transitorio, pero mientras duró fue intenso, sentimental y sumamente placentero.

Amor de hijo



Hoy he querido revelarme contra una de las injusticias que cometemos usualmente, puede que lo hagamos, sin maldad, pero aún así no deja de ser una injusticia.

Nos deshacemos en elogios de todos los amores, habidos y por haber, de las bondades de ese amigo especial, que está cuando lo necesitamos sin medrar en chantaje afectivo alguno, inclusive plasmamos un sentimiento irresistible hacia nuestra mascota que nos acompaña, nos reconforta y no pide nada a cambio.

Todo eso es halagador, pero encierra esa injusticia en ciernes, el olvido a nuestros progenitores. Soy el primer trasgresor, lo reconozco, he decorado un inmenso árbol con los más dispares post y hasta ahora mis padres han sido los grandes olvidados.

Por mi edad y más por la de ellos, soy consciente que no nos queda demasiado tiempo de permanecer juntos, físicamente al menos, ojalá eso no fuese así, quizás no me he comportado como debería comportarse el mejor de los hijos. Al madurar se olvidó de mi vocabulario para con ellos las palabras te quiero, a pesar que ese amor ocupa un lugar predominante en mi corazón, y a pesar que con el transcurrir de los años he intentado demostrar mi amor y mi cariño hacia ellos, aunque fuese solapadamente, sin embargo considero que no es justo, sobre todo cuando he escrito para que permanezca en el tiempo sobre amores intensos, amores pasionales, amores traicioneros, amores maliciosos.

Hoy, en la soledad de mi habitación, con el corazón en las manos, quiero rendir un tributo a mis padres, quiero dejar constancia más allá de mis días de un sentimiento, el amor de un hijo hacía sus padres. Quizás ellos nunca lo leerán, pero mi finalidad es hacer público ese cariño y esa generosidad hacia unos seres que si hiciera falta darían la vida por mí y el resto de sus hijos.

Espero ser tan noble como siempre ha sido mi padre, espejo donde siempre miré y tener la entereza de mi madre de la que tanto aprendí. Sólo me queda deciros una cosa, TE QUIERO PAPA, TE QUIERO MAMA…

Escueto



Mi mirada escudriñaba tu mirada, se desvanecía entre el verde intenso y el verde turquesa de tus ojos para perderme en ellos para marchitar mis férreas defensas y entregarme a ti.

Creía perder la cordura, el raciocinio o la equidad de la que siempre hacía gala, pero la atracción de tu mirada abatía mi entereza y poco más que me plegaba a ti, a complacerte, a saciar tus deseos, a colmar tus ilusiones, hacerte gozar.

Me desconcertaba debido a mi egocentrismo a mi egoísmo desmesurado, hasta que comprendí que esa entrega no significaba vasallaje, sometimiento o sacrificio, sino unas capitulaciones para traspasarnos mutuamente cada uno de esos sentimientos para disfrutar, excitarnos y llegar a estremecernos…

Una de boinas verdes, (mi paso por la COE 92)



C.O.E. 92 o lo que es igual la 2ª Compañía de Operaciones Especiales de la 9ª región militar, ¡calma!, tranquilidad en las masas, para nada es mi intención contar batallitas de la mili que tanto irrita principalmente a novias, esposas, amigas o amantes, claro que en la actualidad al no existir la mili y contar con un ejercito profesional, tales batallitas habrán caído casi por completo en desuso, lo que significa que los que pasamos por ese periodo militar nos estamos haciendo demasiado mayor, claro que la buena noticia sin embargo es que seguimos manteniendo una buena memoria.

Como siempre hay alguna excepción que confirme la regla, estos días estuve hablando con una amiga que bien conocía estas extintas compañías y me ha dado pié para escribir sobre la que conozco, la que fue “mí compañía”, por lo que desempolvé antiguos recuerdos, que a pesar del tiempo transcurrido no han llegado ha extinguirse, todo lo contrario.

Mientras pensaba en todo lo acontecido hace más de un cuarto de siglo, me di cuenta de la similitud entre mi incorporación a la compañía, el posterior periodo que permanecí allí y el recuerdo imborrable con cualquier relación de tipo sentimental entre una pareja o una relación D/s, a lo largo del relato podréis sacar vuestras propias conclusiones.

Todo empezó durante una de las fiestas que organizábamos en el instituto, año 1.978, entonces contaba con 16 añitos y lo único en lo que pensaba era en niñas, deporte, fiestas y disfrutar, que observadores, lo pronto que os habéis dado cuenta que estudiar más bien poquito. Durante el periodo de pausa en los bailes lentos, aunque parezca mentira, pero antes era hasta frecuente escuchar largos periodos de música lenta como así se denominaba a las baladas, en uno de esos descansos, mientras hablábamos de cómo las tenía de duras fulanita, o como se pegaba menganita, eso sí, siempre con un whisky en la mano, gin tónic en mi caso, Rivas nos lanzó el bombazo dejaba el instituto y se marchaba como voluntario a las coes, Ramón, Eladio y yo nos quedamos perplejos, seguramente con cara de gilipollas porque no teníamos ni zorra idea que eran las coes. Nos explicó que eran los boinas verdes españoles y comenzó a relatar cual era su entrenamiento en las distintas fases, la cara de gilipollas se disipó para ser sustituida por una combinación entre cara de incredulidad y de cachondeo, pero quién en su sano juicio se iba a ir con 17 años voluntario al ejercito y a ese sitio en concreto?. Continuamos apurando las copas y hablando de lo verdaderamente importante, “las chicas”…

…primer trimestre del curso escolar del año 1.979, la primera materia de ese día era educación física, por lo tanto a las 8’30 horas de la mañana ya nos encontrábamos todos con los pantalones cortos en el interior del gimnasio del instituto, esa clase era sagrada y salvo fuerza mayor no se faltaba nunca por muy temprano que la tuviésemos, tras la ducha y mientras esperábamos el inicio de la siguiente asignatura Ramón y yo decidimos hacer la “robona” o “piarda” que era como lo llamábamos aquí por aquel tiempo, hoy se conoce ya casi en todos sitios por hacer “peyas”. No nos apetecía aguantar al Keegan, (fue el mote que le pusimos al profesor de ingles porque coincidió cuando la estrella futbolística en Inglaterra era Robert Keegan, y éste como esposo de una inglesa y amante del fútbol ingles nos ponía la cabeza como bombos con el Keegan de los cohones), de todos modos el primer día de clase, al conocer que volvía a ser su alumno, me sentenció diciéndome que decidiera ir a clase o no hacerlo, pero por su parte no me aprobaría hasta el examen de final de curso, así que la decisión fue fácil, de todos modos Ramón y yo urdimos un plan para no asistir a ninguna clase del día sin ser amonestado por ello, se nos ocurrió pedir permiso porque debíamos acudir a la base aérea para depositar la solicitud ya que teníamos decidido irnos voluntario al ejercito.

El irnos voluntarios a los “gurripatos”, era simplemente porque estaban aquí en Málaga, podíamos estar en casa y se curraba más bien poco. Poco fue lo que duramos en las instalaciones, porque nos quitaron las ínfimas ganas reales de irnos al ejército, esa plaza tenía muchos novios y como en la seguridad social, había hasta lista de espera.

Miramos el reloj y era tempranísimo aún, así que nos dirigimos a la parada de autobús y nos fuimos de turné al gobierno militar y a la comandancia de marina, entonces había un campamento del ejercito de tierra también en Málaga, y bueno pensamos que no deberían de currar tampoco mucho esos otros soldados y continuaríamos estando en Málaga.

Nos pasaron a una estancia donde un jefecillo debería ser, a tenor de la estrella que llevaba en la bocamanga de la guerrera, nos informó de los requisitos para irnos como voluntarios, principalmente tener autorización paterna ya que éramos menores de edad.
Sin previo aviso, Ramón preguntó que era eso de la C.O.E, si tenían información. Vaya si tenían información, y como nos lo pintaron todo, de la cara de chirigota que se nos quedó el año anterior cuando Rivas nos comentó que tenía pensado irse allí, un año después nuestra cara parecía iluminada, pero iluminada en verde, a pesar de lo poco o nulo militaristas que éramos, pasamos a soñar con mil y unas hazañas como boina verde.

Terminamos llevándonos 3 solicitudes, porque a Eladio también lo íbamos a embarcar en la aventura. Cuando llegué a mi casa lo segundo que hice tras saludar a mis padres fue decirle que me iba voluntario al ejército, por lo que debían firmarme la autorización con su consentimiento. Las caras de mis padres si que eran un verdadero poema, me preguntaron los motivos, si me había metido en problemas, si me ocurría algo en el instituto, hasta si embaracé alguna chica, les manifesté que habíamos decidido echar la solicitud para irnos a la C.O.E., como si les hablase en chino mandarín, se lo dibujé muy bonito y les aseguré que no me llamarían hasta finalizar el curso, por lo que tendría tiempo de terminar el BUP.

A mi madre se le encendió la bombilla en la cabeza, esa bombilla que siempre se les enciende a las madres cuando no ven algo claro, primero que todas esas historias que le contaba de los boinas verdes y otras zarandajas, no la convenció, y muchísimo menos que su primogénito se fuese voluntario al ejercito, a una cosa que parecía de locos y al pirineo oscense, porque sí, lo de pensar de irnos voluntarios a un sitio sumamente tranquilo y en casa lo sustituimos por una unidad de operaciones especiales y para más inri en la ciudad oscense de Jaca, así que mi madre raudo y veloz se puso en contacto con un familiar militar, cuando acabó de hablar con él telefónicamente, lanzó un berrido acompañado del rompimiento de la solicitud, jamás pensé que un folio tamaño dim a 4 se pudiese romper en tantísimo pedacitos….

… mi rebeldía adolescente se incrementó sobre manera, me encontraba en el ecuador de los 17 años, a poco más de un semestre para ser mayor de edad y mi advertencia sonó a amenaza, el mismo día que cumpla los 18 años echaré la solicitud para irme a la C.O.E. más alejada que encuentre y no regresaré a casa hasta transcurrir los 18 meses que firmaba de contrato. Hubo fumata blanca, pero con la condición para que me autorizasen que debería buscar la más próxima a Málaga, esta era la C.O.E. 92 que se encontraba ubicada en la ciudad malagueña de Ronda, otro de los requisitos era el de terminar el BUP.

El único que recibió notificación para pasar reconocimiento médico previo a la incorporación fui yo, a primeros de junio debía presentarme en un campamento de Almería. Pese a mis esfuerzos, se me atragantó en el último examen el rosa-rosae y me fui al ejército con la maleta un poco más abultada por los libros de latín.

Tras el periodo de instrucción en mitad del desierto de Almería, llega la hora del ingreso en la compañía, era mediados del mes de julio, todos los reclutas fuimos acercándonos hacia el edificio donde se encontraba ubicada y para nuestra sorpresa la encontramos vacía, el suboficial que nos acompañó hasta allí, abrió la puerta y nos hizo pasar manifestando que esperásemos allí, que vendría alguien a hablarnos, volvió a abrirse la puerta, el sol estaba bajo por lo que hacía un efecto de contraluz, en el dintel de la puerta vislumbramos una figura corpulenta, se trataba de un oficial de la COE, se presentó con las insignias de todos los cursos que había realizado en la pechera de la guerrera, la boina verde encasquetada en la cabeza y lucía un poblado bigote, su voz era bronca y rota, tras presentarse y manifestarnos las directrices de lo que era una compañía de operaciones especiales, nos informó de algo muy significativo, nos aseguró que lo pasaríamos mal, bastante mal en ocasiones, habría quién llorase, quién se arrepentiría de haber entrado allí, inclusive algún que otro desertaría, pero siempre hallaríamos algo especialmente significativo y agradable, puede que fuese sólo una cosa, una mínima cosa, pero que eso sería el recuerdo que perduraría en el tiempo, las incomodidades, los malos ratos, los esfuerzos a veces extraordinarios, el riesgo, el miedo, todo eso se borraría de nuestras mentes, sin embargo ese detalle agradable quedaría grabado en nuestra memoria para siempre.

Efectivamente el entrenamiento diario y continuo era extenuante, en absoluto exageró un ápice el oficial en el relato que nos hizo, a eso se unía el echo de que ser recluta en una compañía de operaciones especiales era toda una odisea en aquellos tiempos, la subordinación a los mandos era pasajera, pero los veteranos ejercían una dominación sobre los reclutas atroz, golpes, humillaciones y el sometimiento al que doblegaban a los nuevos, incrementaban el esfuerzo a realizar, consiguiendo que algún que otro llorase, se arrepintiera de haber entrado allí y hubo hasta quién desertó.

Fueron pasando los meses y con el transcurrir del tiempo llegaron las licenciaturas, no, no estábamos en facultad alguna, pero si se licenciaron los veteranos, éstos fueron reemplazados por un número igual de reclutas, se acabó la sumisión, ahora el grupo unido lo formábamos nosotros, los nuevos veteranos, con una mentalidad bien distinta y el ordeno y mando sólo lo pusimos en práctica unos cuantos que conseguimos galones, aunque salvo excepciones, el dialogo era más eficaz que el látigo.

Debido a la precariedad de medios, el aspecto humano era primordial, muy difícil de comprender para los del exterior a nuestro entorno, pues a pesar de las relaciones que hubo entre veterano y recluta, a veces de dominación de la voluntad por parte de los primeros, ante algún problema fuera de la compañía, sólo había un único hombre, y aunque cada reemplazo era completamente distinto al anterior, si que prevalecían estos lazos de unión, a pesar de las distintas condiciones personales, culturales e ideológicas de cada uno, tan dispares y aparentemente tan contradictorias.

Han pasado los años, bastantes años ya, y al rememorar ese periodo vivido, adviertes, que por uno u otro motivo te cambiaron los valores, crecí como persona y creo que es por todo eso que hoy y pesar de la disgregación geográfica de todos, se sigue teniendo el sentimiento de unión, no se han perdido los contactos, y la sensación al reencontrarnos todos, tropa y mandos tras 25 años te llena de satisfacción y deseo de continuar con esta unión.

Única y exclusivamente se recordaban los momentos agradables, ninguna mención a esos momentos tensos, duros, desagradables y temerosos, no se si ese será el sentimiento guerrillero que alguna que otra cancioncilla decía, pero es un sentimiento profundo, puede que inexplicable, pero que está ahí y que ahí permanece.

Rivas cambió el color de la boina, desistió de ir a los boinas verdes y se marchó a los paracaidistas, los boinas negras, Ramón y Eladio se incorporaron a la COE seis meses más tarde, en el posterior reemplazo.

miércoles, 10 de enero de 2007

Un boquerón en Cataluña, (Un seitó a Catalunya)



En mis cuarenta y pico de años mis visitas a Cataluña habían sido ciertamente escasas, siempre habían sido de forma esporádica y transitoria, bueno excepto en el año 1.980 que para escaquearme unos días de la mili acoger un permiso extra, se me ocurrió presentarme a la academia de suboficiales del ejercito de tierra que se encuentra, o al menos se encontraba por aquel entonces en la localidad leridana de Tremp. Allí permanecí únicamente un par de días ya que aquello no me iba y adelanté mi retorno a mi calida tierra del sur. Posteriormente tuve varias incursiones atravesando precisamente tierras leridanas de camino a Andorra y otra vez que observé Barcelona a vista de pájaro, eso fue al realizar el avión que me trasportaba la maniobra de aproximación al aeropuerto del Prat en un vuelo con escala allí.

Hace varios años, el destino o la providencia se fijaron en mí, animándome a embarcarme en una aventura por la provincia de Barcelona que posteriormente se fue extendiendo. Fue una decisión de esas que se toman sin haberlo pensado siquiera una sóla vez.

Me planté en el aeropuerto del Prat, alquilé un coche y me lancé a lo desconocido con más voluntad que conocimientos, tan sólo llevaba unas escuetas indicaciones del camino que debía de coger para llegar a mi destino.

Dicen que preguntando se llega a Roma, no necesité preguntar tanto como para eso ya que mi periplo finalizaba muchísimo más cerca, concretamente en una localidad del maresme.


A pesar que detesto las grandes urbes, sólo acudo a Málaga por necesidad y cuando lo hago dejó el coche en el parking más céntrico y me pateo las calles, entre otras cosas porque no las conozco. Con la única compañía de una recopilación de canciones que llevaba para la ocasión comencé a adentrarme por la ronda Litoral, una vez atravesada, me equivoqué en un desvío y tuve que dar más vueltas que una volaéra por las calles aledañas al puerto, pero valiéndome de mi sentido de la orientación que siempre me funcionó a la perfección, encarrilé el camino que debía seguir y pá lánte, esta vez sin equivocación alguna.

Sin dudarlo un instante dejé la autopista para adentrarme por las calles de Badalona, mi amiga Juani vivía allí y pensé en localizarla para saludarla, ná, no me atendió el teléfono. Ufffffff que relación tan intensa cómico-dramática tuvimos la Juani y yo, eso a pesar de no haber estado nunca juntos.

Llegué a mi destino, Calella, nervios a flor de piel, emoción superlativa, sueños que se hacían realidad, bueno, casi se hacen realidad ya que lo que tantas veces había imaginado, me resultó imposible hacerlo tal cual al tenerla frente a mí tras una cristalera, pero vamos, creo que es algo comprensible no?

Esa misma tarde dejamos la costa para adentrarnos en el interior, ni el mapa de carreteras, ni las escasas indicaciones de mi compañera catalana impidieron que nos extraviásemos camino a Cal Carulla, un complejo rural donde habíamos decidido, o mi insistencia decidió que pasáramos el fin de semana.

Había anochecido cuando nos acercamos al pueblo de L’Astor, donde se ubica el núcleo que forma Cal Carulla. Sutil alumbrado exterior vislumbraban un conjunto de casas con muros de piedra y tejas rojizas, la quietud del ambiente, el entorno era proclive a dejar volar la imaginación, los antaño establos y almacén del grano estaban reconvertidos en tres bellísimas casas adosadas de muros de piedra y vigas de madera, la Botiga del gra, la Cort y l’Heura, escogimos la Cort. Joseph M. y Cecília, los propietarios, nos tenían todo preparado como habíamos acordado, cena con productos típicos de la zona, cava frío, velas y un acogedor fuego en la chimenea, el sueño hecho realidad, ¿realidad?, la fantasía se disipó a medida que el humo de la leña quemada se iba acumulando en la morada debido a un fallo en el tiro de la chimenea, aunque sospecho que no fue tal fallo, intuyo que todo estaba premeditado para tener una anécdota graciosa de mi primer fin de semana en tierras catalanas. Aquella pequeña casa acabó convirtiéndose en lugar de culto y pleitesía donde acudir el mismo mes año tras año.

Aún no había retornado a mi tierra cuando ya tenía ganas de volver, yo no tardó en llegar mi nuevo viaje, a partir de entonces siempre pernoctábamos por el litoral, frente a mi mar Mediterráneo que impregnaba el aire de salitre y olor marino, aflorando la personalidad de mi personaje dejándome llevar por ello de la imaginación y la fantasía.

Noches de bohemia y de pasión en Sitges, juegos, lujuria, sexo y una herida sin cicatrizar. Preñado de felicidad y satisfacciones me encontraba en Vilanova i la Geltrú, preñado como la vaca que otea majestuosa el mar sobre su espigón. Vilanova rivalizando con Sitges, Sant Pere de Ribes y otras localidades limítrofes para ver quién consigue hacer el mejor xató. Afortunadamente para todas esas localidades, no me tendrán como rival, porque mí xató malagueño no tiene nada que envidiarles, y es que no hay nada mejor que reinventar un plato que te ha gustado y darle tu toque personal.


¿Creéis que una persona se pueda enamorar de un lugar?, es lo que me ocurrió a mí con la Costa Brava, me cautivó, quizás porque no estaba acostumbrado a ver la frondosidad de los pinos confundirse con el color del mar enmascarando agrestes acantilados formando recogidas calitas que van componiendo el puzzle de la costa. En mi tierra malagueña no suele haber esos tipos de acantilados, y los pocos que había, la especulación, la corrupción de políticos y constructores terminaron por hacerlos desaparecer.

La localidad más turística, muy similar con las más populosas de mi tierra es Lloret de mar, casi se puede confundir comercios, o transeúntes que pululan por la ciudad, con ciudades carismáticas malagueñas como Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola o Marbella.

Tossa de mar es esplendorosa con su castillo que emerge sobre las olas del mar, tardé en recorrerlo, nunca había esa oportunidad necesaria para pasear por las murallas placidamente disfrutando de las vistas que ofrece.

Durante el trayecto por la serpenteante carretera comarcal paralela al litoral, que discurre entre Tossa de Mar y S’agaró, observé como dos estribaciones montañosas, paralelas y pobladas de pinos se adentraban en el mar formando una espectacular cala, me sedujo como la más bella de las damas a pesar de ser la vez que más dolor sentí visitando esa tierra, entre el alborozo por un nuevo encuentro, entre risas y alegrías, recibí la fría y traicionera llamada comunicándome que mi compañero, mi amigo Alberto había fallecido horas antes en un accidente con su motocicleta.

Tranquilo y extenso paseo de ronda formando una bahía de playa extensa que baña el mar en S’agaró.

No podía dejar de acudir a la cala de ensueños, adentrándose en ella, un cartel identificativo de su nombre, Cala Giverola, cerrada y bien abrigada calita, remanso de aguas apacibles y claras, donde el príncipe de los mares de sueños se adueñó del cuerpo real, sucumbiendo entre las aguas, las grutas y los roqueos, donde los cantos de sirena se convirtieron en jadeos entre juegos y fantasías.

Otra calita más humilde, menos frondosa, más recogida, Cala Boadella, donde mi cuerpo se fundió con la arena y el mar, con la libertad del viento y bajo un sol tórrido que bronceó hasta el último milímetro de mi piel.

La decepción llegó ese fin de semana del mes de julio en Palamos, la ilusión de volver a confundir mi ser con el príncipe del mar hubo de esperar, el cielo parecía verter parte de ese mar que añoraba descubrir, paseos húmedos por una ciudad abierta al mar. Dispusieron los dioses que mi segundo día de aquella visita, los cielos se abrirían en un azul resplandeciente, las aguas se tornaron limpias y claras y dócil como una cría destetada, los acantilados de Sant Antoni de Calogne se ofrecieron para saciar cualquier necesidad, recogimiento, acomodo, diversidad bajo sus aguas, alucinante.

Paseos junto las casas colgadas sobre el río Oñar de Girona o entre sus encrucijada de callejones medievales y su judería.

Un pueblecito pequeño, a mitad de camino entre el mar y el monte, Argentona, descubrí unas de las mejores y coquetas pizzerías que he visitado siempre, a partir de ese día la Panna Cotta se hizo celebre postre en distintas comidas familiares.

Profundos y majestuosos acantilados que no son bañados por el mar se encuentran en Tavertet, tierra adentro. Pueblo de casas de piedra suspendido de unos riscos que lo alzan al cielo.

Cuando el tiempo de regreso no me apremiaba, gustaba de abandonar la autopista y circular por carreteras comárcales como desde Santa Susana a Calella, atravesando Pineda de Mar, paralelo a la vía del tren que bordeaba la playa. San Pol de Mar cuya estación linda con la playa como toda la línea ferroviaria.

Estrecha carretera del litoral, serpenteante como una serpiente hasta llegar a Canet de Mar, Arenys de Mar, Mataró y de nuevo la autopista para concluir en el aeropuerto.

Transcurrieron muchos meses hasta que volví a embarcarme en un avión con destino a Barcelona, nuevas emociones, renovadas ilusiones otros descubrimientos. Vagar en solitario por una inmensa urbe, descubrir el contraste de dos ciudades en una, novísimos edificios, espectaculares edificaciones junto con barrios como el de Gracia donde parece que se detuvo el tiempo.

Dije adiós a lugares entrañables, me despedí con unos suspiros intensos, si vuelven a ilusionarme, seguiré acudiendo, si vuelven a pedírmelo, volveré raudo, descubriré nuevos lugares que suplan los ya visitado a excepción de un par de ellos que para no parecer sacrilegio, no los denominaré venerados.

Adéu, no! Prefereixo dir fins aviat, gràcies per l’hospitalitat dispensada a quest seitó malagueny i perdoneu-me a mi i al traductor de text per la temeritat d’escriure aquestes frases a catalá.

martes, 9 de enero de 2007

Escuela de sumisas


No hace mucho tiempo comentaba con una amiga aspectos sobre las relaciones de BDSM, ella no conocía el significado de las siglas y al explicárselas, la primera reacción fue la de rechazo a estos juegos sexuales, aceptaba estas prácticas ya que se englobaba dentro de un contexto de seguridad, consensuadas, no violentas y eróticas, aunque ella no las compartía.

Transcurrido unas semanas me remitió un correo que me resultó sorprendente y donde pone de manifiesto que la realidad supera a la ficción. El documento en cuestión son unos extractos de la Sección Femenina de la Falange Española y de las JONS –partido único del movimiento nacional-, así de pomposo rezaba.

A pesar de haber convivido con dicho movimiento durante una parte de mi vida, ya que se extinguió con la llegada de la democracia, desconocía esta sorprendente ideología ya que su declive se produjo siendo aún un niño.

Repasemos un poco la historia antes de adentrarnos en el meollo de la cuestión. La política que la nueva España Nacional emprendió en el terreno femenino fue una verdadera reacción contra las reformas y avances del periodo republicano. Se trató de una verdadera restauración de un modelo femenino de sumisión absolutamente impregnado de las ideas de la iglesia católica.

El rol de la mujer esposa-madre, se convirtió en uno de los elementos clave de la nueva ideología de régimen que vendrá a conocerse como nacional-catolicismo.

En diciembre del año 1.934, José Antonio Primo de Rivera, estableció el estatuto de la Sección Femenina, siendo su delegada nacional hasta su desaparición, su hermana y fiel seguidora Pilar Primo de Rivera. Dicho estatuto estuvo vigente hasta finales de abril de 1.937 cuando se produce el Decreto de Unificación. Como consecuencia del Decreto aparecen 3 cargos nacionales coordinados: Pilar Primo de Rivera, como delegada nacional de la Sección Femenina, María Rosa Urraca Pastor, delegada de Frentes y Hospitales, y Mercedes Sanz Bachiller, delegada de Auxilio Social. El movimiento (FET y de las JONS), se presentaba en los estatutos como un proyecto de reforma política donde se unían las tres corrientes. La Sección Femenina tuvo que modificar sus normas para adaptarse a dichos estatutos, quedándose con la tarea de formar a la mujer en el “nuevo estilo”…

A través de toda la vida, la misión de la mujer es servir. Cuando Dios hizo el hombre, pensó: “No es bueno que el hombre esté sólo”, y formó a la mujer para su ayuda, su compañía y para que sirviera de madre. La primera idea de Dios fue ”el hombre”. Pensó en la mujer después, como un complemento necesario, esto es, como algo útil.
Unidas en el sentimiento ardiente de servicio a la Patria…y al marido.
(Sección Femenina político-social, primer curso de bachiller 1.962)

GIMNASIA CASERA

Una mujer que tenga que atender a las faenas domésticas con toda regularidad, tiene ocasión de hacer tanta gimnasia como no lo hará nunca. Solamente la limpieza y abrillantamiento de los pavimentos constituye un ejemplo eficacísimo, y si se piensa en los movimientos que son necesarios para quitar el polvo de los sitios altos, limpiar los cristales, sacudir los trajes, se darán cuenta que se realizan tantos movimientos de cultura física que, aún cuando no tienen como finalidad la estética del cuerpo, son igualmente eficacísimos precisamente para este fin.
(Teresa, revista de la Sección Femenina, marzo de 1.961)

Cuando estéis casadas, pondréis en la tarjeta vuestro nombre propio, vuestro primer apellido y después la partícula “de”, seguida del apellido de vuestro marido. Así Carmen García de Marín. Esta fórmula es agradable, puesto que no perdemos la personalidad, sino que somos Carmen García, que pertenece al señor Marín.
(Sección Femenina, economía doméstica para bachillerato, comercio y magisterio. 1.968)

La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular, -o disimular-, no es más que un eterno deseo de encontrar a quién someterse. La dependencia voluntaria, la ofrenda de todos los minutos, de todos los deseos los deseos e ilusiones, es el estado más hermoso, porque es la absorción de todos los malos gérmenes –vanidad, egoísmo, frivolidades- por el amor.
(Medina, revista de la Sección Femenina, 13 de agosto de 1.944)

Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer nada más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho.
(Pilar Primo de Rivera. 1.942)

La mujer sensual tiene los ojos hundidos, las mejillas descoloridas, transparentes las orejas, apuntada la barbilla, seca la boca, sudorosa las manos, quebrado el talle, inseguro el paso y triste todo su ser. Espiritualmente, el entendimiento se oscurece, se hace tardo a la reflexión: la voluntad pierde el dominio de sus actos y es como una barquilla a merced de las olas, la memoria se entumece. Sólo la imaginación permanece activa para su daño, con la representación de imágenes lascivas que la llenan totalmente. De la mujer sensual no se ha de esperar trabajo serio, idea grave, labor fecunda, sentimiento limpio, ternura acogedora.
(Artículo del padre García Figer para la revista Medina de la Sección Femenina, 12 de agosto de 1.945)

Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero.

Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo.

Durante los días más fríos, deberás preparar y encender un fuego en la chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo, preocuparse por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa.

En el momento de su llegada, elimina zumbidos de lavadora o aspirador. Salúdale con cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle. Escúchale, déjale hablar primero, recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos. Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta en cambio comprender su mundo de tensión y estrés, y sus necesidades reales. Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones, su juicio o integridad. Recuerda que es el “amo de la casa”.

Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser insistente. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparado con los de los hombres. Al finalizar la tarde limpia la casa para que esté limpia de nuevo en la mañana.

Una vez que ambos os hayáis retirado a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama…, si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultar chocante para un hombre a última hora de la noche.

En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones intimas con tu marido, es importante recordar tus “obligaciones matrimoniales”, si él siente la necesidad de dormir, que sea así, no le presiones o estimules la intimidad. Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte será suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pidiera “prácticas sexuales inusuales”, se obediente y no te quejes. Es probable que tú marido caiga entonces en un sueño profundo, así que acomódate la ropa, refréscate y aplícate crema facial para la noche y tus productos para el cabello. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando despierte.
(Sección Femenina, economía doméstica para bachillerato y magisterio. 1.958)


Después de todo lo expuesto, ¿queda alguien que siga dudando que las prácticas de BDSM sean un juego sexual más entre los que pueden satisfacer a determinadas parejas?

¿Habría muchas mujeres dispuestas a apuntarse a esta escuela de sumisas hoy en día?, bueno viendo las fotos de la manifestación de la asociación de víctimas del terrorismo, se aprecia una graciosa damisela con el brazo estirado todo él que imagino no dudaría de volver a implantar dicha sección. Vivir para ver…

lunes, 8 de enero de 2007

Marea Verde




Mi equipo, Club Baloncesto Málaga, Unicaja para más señas.
Una rap, Marea Verde compuesta por Benjamín VILLALOBOS GONZÁLEZ, (Jake) para el equipo y para toda la afición.


¡¡¡Grita!!!
el pabellón se llena
somos la mejor afición de España entera
una marea verde
Unicaja fuerte
ehh ohh ehh
Unicaja siempre.

Soy el capitán de esta marea verde, campeón, la afición me rodea
con sus gritos, mi corazón bombea
soy el sexto de un quinteto
mítico y certero que campea por España
va marcando historia, Málaga es victoria
siempre en la memoria los recuerdos
de derrotas que con lágrimas se fueron,
aprendimos a caer, pero también a levantarnos,
a ser mucho más fuertes,
ahora nadie nos detiene,
paseamos con los grandes, pero siempre siendo humildes,
no olvidamos las raíces,
de llamarnos Caja Ronda, ahora somos Unicaja
cambiamos de aires, de Ciudad jardín
hasta el Martín Carpena,
con un público único que siempre lo llena
¿acaso tienes dudas?
que lo griten todos, aquí viene el Unicaja.

¡¡¡Grita!!!
el pabellón se llena
somos la mejor afición de España entera
una marea verde
Unicaja fuerte
ehh ohh ehh
Unicaja siempre.

Sin tener temor nuestro equipo está en la cancha
en las gradas avalancha de banderas y bufandas
verde y morao que ondea en el viento
Málaga es contigo todo un clamor
estas calles guardan una pasión única
Unicaja parte de los corazones de miles de malagueños
que viven unidos por un sentimiento
dando calor y su reconocimiento.
El camino es complicado, pero juntos lo conseguiremos
con lucha, con esfuerzo, con valor
pondremos nuestro nombre en el firmamento
dando rienda suelta a nuestras ilusiones
seremos campeones, ¿acaso tienes dudas?
que todos lo griten,
aquí viene el Unicaja.

¡¡¡Grita!!!
el pabellón se llena
somos la mejor afición de España entera
una marea verde
Unicaja fuerte
ehh ohh ehh
Unicaja siempre

¡¡¡Grita!!!
el pabellón se llena
somos la mejor afición de España entera
una marea verde
Unicaja fuerte
ehh ohh ehh
Unicaja siempre.

domingo, 7 de enero de 2007

Indiferencia




INDIFERENCIA:

1. f. Estado de ánimo en el que no se siente inclinación o rechazo hacia algo o alguien.
2. Frialdad, displicencia.

DESPRECIO:

1. m. Desestimación, falta de aprecio.
2. Palabra o acción que indica desaire y desdén.

Dicen que es uno de los peores castigos, hay quién llega a enloquecer al sentirse despreciado, sobre todo por su circulo más familiar, más íntimo. Hay quienes no se dan cuenta de esa frialdad, rechazo o desaire hacia una persona determinada, simplemente no le dan mayor importancia y continúan así. Otros si son consciente de su actitud, la desean, les estimula e incluso excita ver sufrir a la persona discriminada.

A veces esa indiferencia o presunto desprecio son bien aceptado, correspondido. Tampoco es igual el desprecio de una persona distanciada, la cual se puede combatir con mayor eficacia, que el de un ser cercano con el que puede no apetecer guerrear.

Lo mejor es un buen blindaje, aunque es cierto que en ocasiones penetra por cualquier hendidura como el viento por una rendija y añara el alma causando dolor, tenue pero lastimero…

sábado, 6 de enero de 2007

Disparando Revólver



Una Noche cualquiera a mi puerta llamó la fortuna, y una noche cualquiera es normal que yo estuviera allí. Esta noche tengo más de lo normal y tu cuerpo se me antoja el eslabón entre la tierra y el cielo, lo real de lo irreal.

Quiero que esta noche sea tu noche y la mía, quiero que sea un recuerdo que no olvidaré y mientras pasen los días teñidos de azul y queme mi cara el viento del sur, siempre será aquella noche tu noche y la mía.

Me abrí paso a codazos y burlando el fracaso me metí en su corazón. Ella es puro nervio, ella es puro sexo, ella es ella y nada más. Es ya tarde y sus ojos siguen ahí, y es que son ideales para perderse en ellos. Mueve tu cuerpo frente a mí, desnúdate, hazme feliz.

El mundo ajeno a lo nuestro iba a su velocidad mientras que ella y yo anudados nos prometimos el mar lleno de vida y de sal.

Por ti sería capaz de quitar la luz del mundo, de reír como un poseso, sólo por oír tu voz. Déjame creer que merece la pena pensar que a menudo alguien como yo pueda caminar como un hombre cualquiera, dueño de sus pasos y su dirección.

Ella es y será todo para mí, hoy ya se que no he de buscar más alguien para compartir el caminar. Siempre supe que el amor es cuestión de dos y ahora estoy seguro de que de los dos uno siempre se deja querer, es más cómodo y sencillo aunque no tenga emoción.

No me importa ir de puntillas por tu piel, pero no me pidas más de lo que soy, me la juego a cada instante ganador o perdedor por seguir siendo esclavo de tu amor. A menudo me pregunto porqué siempre que me besas me desahogo. Ni la distancia ni el tiempo es un precio por seguir encadenado a tus labios. Muerde bien y no sueltes, dame un poco de dolor. Y es que no hay droga más dura que el amor sin medida, no hay droga más dura que el roce de tu piel.

Nena dime cuando por última vez tú me distes un beso sin saber porqué, y aunque me escueza hasta el alma, miénteme hasta reventar, dame mentiras que sepan a cielo vestidas del mejor disfraz. Ella me dió cuanto se puede dar, eso decía y yo la creí. Sabias mujeres en eso de mentir.

Miraba el cielo perdido, pensando que hago aquí, miro hacia delante, miro para atrás y siempre me encuentro fuera de lugar. Tan difícil como hacer fuego sólo con los ojos, es burlarse del destino, cuando menos te lo esperas suelta un golpe y te demuestra quien es el que manda aquí. Y la noche de sus vidas se fue yendo como vino, en un susurro, si valió la pena el tiempo lo dirá.

Si se te ocurre decirme te quiero, no quiero nunca saber el como ni el porqué, no me interesan ni las maneras, ni los motivos que tú utilizas en tu querer. Se miraron a los ojos hasta verse el uno al otro el corazón, si es que queda después de decirse adiós. Se que no habrán más mañanas que nos vean despertar. Nunca amanece para todos igual, a algunos le tocan rosas sin espinas y a otros, espinas sin más.

No diré que fue un infierno, pero tampoco fue tierno. No me des si no quieres de tu vida un retal, pero quítate de en medio y permíteme pasar. Me dejaste como una hormiga sin antenas, y tú fuiste un ciempiés sin tus ciempiés, he perdido el rumbo y sigo a duras penas intentando no volverme del revés.

Y en medio de ningún sitio, de la llanura infinita por donde no pasó el tren, allí cruzaron sus vidas. Dicen que el tiempo es la cura, pero nadie me asegura que no vaya a estar aquí, sentado en una escalera, acordándome de ti. Fuiste como un vendaval que atravesaba por mi vida y la corriente me estrelló contra el color de tus ojos, me quedé sin voluntad y convertiste mi amor en algo de usar y tirar.

La vida sigue y yo también, y aunque dicen que el tiempo no pasa en balde, sigo siendo el mismo hombre con algunos años más. Se que al final para mí habrá días de vino y rosas, mi vida será hermosa. Voy a quemar para siempre en la hoguera del tiempo lo que tú y yo pasamos, tristes y heridos en el corazón, de nada sirve vivir con dolor.

Faro que alumbras al mundo por encima de la tempestad, devuélveme la esperanza y que brille mi estrella, pero no en soledad, oye mi voz, mi última oportunidad, faro que alumbras al mundo, alumbra mi vida.


Tras hacer un humilde homenaje a Joaquín Sabina, he querido rendir tributo a otro de mis cantantes favoritos, Carlos Goñi, o sea Revólver y a través de las letras de sus canciones crear un relato.

Los títulos de las canciones que me han prestado parte de ellas son: Tu noche y la mía, La fortuna, Nacidos para la gloria, Lisa y Fran, Esperando mi tren, Tu lado bueno, Balas perdidas, Faro de Lisboa, He de salir, Rodrigo y Teresa, San Francisco, San Pedro, El aire sabe a veneno, El dorado, El mismo hombre, Ella es y será todo para mí, Esta noche tengo más de lo normal, Mi rendición, Es lo que hay lo que hay, Los surcos de tu espalda, Reír y llorar, Dentro de ti, Dos por dos, Esclavo de tu amor, Fuera de lugar, S es tan sólo amor, El roce de tu piel, como único equipaje, Te quiero, Mueve tu cuerpo frente a mí, Sara.

Bajo la nieve, (relato erótico)



- Me gustaría que pasaras unos días conmigo en mi casa de la sierra…

- ¿Estas segura que es lo que deseas?...

- Jamás he estado más segura de desear algo…

Javi y Marisa se conocieron meses atrás en uno de tantos chats que ambos frecuentaban, aunque se conocían, nunca habían confraternizado. Todo cambió una noche que Javi le envió un privado a Marisa para hacerle un comentario, a partir de ese momento se fueron apartando paulatinamente de la sala general para conversar privadamente.

Rápidamente comprendieron que se entendían a la perfección, Marisa a pesar de su espontaneidad, era bastante tímida y reservada, una mujer extremadamente fogosa y sensual, pero que esa timidez llegaba a significar una tara para ella. Sin embargo notaba como se le abría el alma con aquel desconocido, Javi le daba una confianza desconcertante, llegó a sentirse poseída por las palabras que le escribía noche tras noche, éste a su vez se sentía agradable y cómodamente hablando con ella, las horas transcurrían como si fuesen minutos, en todo momento las conversaciones eran de lo más amenas, aunque en ocasiones bastante trascendentales.

Cuando escuchó el deseo de Marisa casi se le heló el alma, la deseaba en silencio, pero no quería precipitarse dando un mal paso y hacer que se desvaneciera la magia que se estaba originando.

Los kilómetros los iba devorando incansablemente, en el horizonte divisaba unas tétricas nubes negras que parecían desear verter la acumulación de agua que retenían en su interior. Los pronósticos se hicieron realidad una lluvia persistente lo acompañó buena parte del viaje, ascendiendo a la sierra las gotas de agua cedieron el protagonismo a los copos de nieve, un tenue manto blanco comenzó a cubrirlo todo.

Él especuló con llegar al anochecer, mintió, a medio día se encontraba frente al portón de madera maciza que daba acceso al chalet, como pudo se encaramó a la valla y la telefoneó, con voz crispada y melancólica se disculpó por no poder acudir a la cita, pero todos los kilómetros que había hecho al final fueron en balde ya que en el ascenso a la sierra se quedó bloqueado por la nieve.

La cara de felicidad de Marisa al observar la pantalla del móvil y advertir de quién era la llamada se tornó en desolación, se encontraba de pie tras un inmenso ventanal y se sentó abatida en una silla. Él la observaba desde la distancia, pudo percibir lo afligida que se encontraba.

- luciendo un vestido tan hermoso como ese, debería estar prohibido entristecerse.

Al escuchar aquello Marisa se levantó de la silla como si hubiese sido catapultada y se dirigió al ventanal, allí estaba Javi encaramado a la valla como un adolescente travieso.

Su primer contacto, ahora no había pantalla entre ambos, no se escuchaban en la lejanía, estaban frente a frente y una especie de descarga eléctrica pareció atravesarlos la cual se disipó cuando se fundieron en un abrazo, al sellar los labios con un beso apasionado y demasiadas veces soñado. Las lenguas comenzaron una danza frenética que parecía no tener fin.

La nevada cada vez era más copiosa, el viento quería unirse a la fiesta y tener su parte de protagonismo, silbaba entre las ramas de los árboles más cercanos, desgajaba algunas de las más endebles. En el salón del domicilio en cambio la temperatura aumentaba progresivamente. El crepitar de la leña ardiendo, el olor de los troncos quemados creaba un halo de sensualidad junto con el aroma de Marisa, aroma proveniente de un cuello terso que era bocado para Javi que lo besaba, chupaba, lamía interminablemente al tiempo que sus manos buceaban entre la ropa de ella, sus dedos sondeaban su gruta caldeada y viscosa.

Cuando la excitación, la fogosidad se convertía en impaciencia, ella le requirió que la acompañara y que llevara la botella de cava. Subieron a una segunda planta de la vivienda, allí se encontraba la terraza, ero al traspasar una doble puerta se encontró con una especie de habitáculo acristalado, el suelo estaba cubierto por una moqueta que imitaba un césped y en el centro se encontraba un jacuzzi de considerables dimensiones con agua burbujeante y caliente.

Entre caricias, besos y algún que otro sorbo de cava de boca en boca, Javi desnudó a Marisa, conforme se desprendía de las prendas le mordía el cuello, los pezones, ella lo desnudó más rápidamente y se aferró a su miembro rígido como un témpano de hielo y se introdujeron en el jacuzzi.

Javi la sentó en unos de los asientos sumergidos, ella reposó su rubia cabellera sobre el borde, él se sumergió y abriéndole las piernas adosó su boca al sexo de ella, se aferró a su cintura para hacer más efectiva la unión, con la punta de la lengua acariciaba la vagina para ahondarla en ella posteriormente, Marisa se aferraba a su ondulada melena y presionaba hacia ella. Javi contrarrestó ese esfuerzo y emergió, tras una bocanada de aire se sumergió nuevamente en busca de esa gruta voluptuosa. Un grito placentero dejó escapar Marisa cuando sintió su clítoris aprisionado por los dientes de Javi, lo mordisqueaba y lamía a un mismo tiempo.

La nieve se acumulaba en la cúpula, el viento insistía sonoramente en adentrarse en el habitáculo, Javi se sentó y acopló a Marisa sobre él, la candente hendidura engullía pausadamente su puntal pétreo y venoso. Mientras la penetraba sus dedos hurgaban la estrecha oquedad trasera dibujando círculos periféricos hasta profundizar uno de ellos, a medida que la excitación aumentaba, un segundo dedo tenía cabida, pero ella deseaba más.

Agarró el falo cautivo en su celda carnosa y lo dirigió a un recinto restringido y exclusivo, se sentó con delicadeza sobre él, sintiendo como el bálano se abría paso sin demasiada resistencia.

Los pezones erguidos de Marisa eran una provocación para Javi, los atenazó con sus dientes y en plena excitación los mordió hasta marcarlos. Marisa parecía estar poseída, lo besaba, chupaba, lamía entre gemidos y jadeos, cada vez su balanceo era más pausado, se sentaba hasta enterrar todo el pene en su interior. Los músculos se le atenazaron, se abrazó con fuerza a Javi, posteriormente llegó la relajación aunque él continuó penetrándola unos minutos más mayor ímpetu.

La nevada cada vez era más copiosa, sin embargo Javi y Marisa continuaban gozando bajo la nieve.

viernes, 5 de enero de 2007

Carta a los reyes magos



Queridos reyes magos Melchor, Gaspar y Baltasar, hoy vuelvo a escribiros tras un paréntesis de treinta años desde que os escribí la última carta, entonces creí falsamente que no existíais y he necesitado todo este tiempo para comprender que desde esa última carta perdí una ilusión verdaderamente importante.

Con esta nueva misiva os pido un único deseo, quizás algo extenso, pero confío en vosotros tres y en vuestra magia.

En mi última carta os pedía un muñeco, el amante ideal de mis muñecas con los que imaginar mil historias a pesar de mi tierna edad, hoy por el contrario os pido un hombre para mí, un hombre de carne y hueso que vuelva a ilusionarme como antaño. No os pido ningún príncipe azul que me deslumbre con su corte y sus palacios, aunque si un simple vasallo que me haga su reina. Tampoco os pido un enamorado, no necesito que me digan que me quieren cuando me demuestran poco cariño y prácticamente me tengan olvidada, eso me recuerda un viejo refrán que decía “mucho te quiero perrito, pero pan poquito”.

Lo que deseo es un hombre que me haga vibrar, quiero que me arrastre a un mundo de sueños y fantasías donde poder gozar. Deseo a una persona que igual desee hacerme el amor con un romanticismo meloso, que follarme apasionada y lujuriosamente, que no piense únicamente en su satisfacción personal, sino que goce sintiéndome gozar.

Deseo un hombre que se embelese observándome dormida, que me abrigue con su cuerpo y me de calor con sus besos, que me despierte entre caricias. Deseo alguien que participe y me haga participe de cuantos juegos se nos ocurran y no permita que la monotonía se nos acerque.

Espero queridos reyes que no os resulte demasiado complicado encontrar para mí un hombre así, tras enviaros esta carta me iré a la cama con la esperanza de que al despertar me hayáis complacido…

miércoles, 3 de enero de 2007

Noches de bohemia




Anoche volví a escuchar la canción que tanto le gusta tararear a mi compañero de trabajo, desde este pasado verano que me encuentro de baja laboral no la escuchaba.

De tanto escuchar a mi compi y de escuchar la canción, terminó gustándome, eso a pesar que mi compi y yo no dormimos en el mismo colchón, ya se sabe que es cuando dos se vuelven de la misma opinión, jajaja. También viví más de una noche de bohemia y de ilusión.

Al reproducir un cd que tenía arrumbado volví a escucharla, y hoy quiero dejar constancia de ella aquí en mi palacio como reconocimiento a mi compañero y amigo. También, porqué no, a todas esas noches de tantas ilusiones, sueños y fantasías vividas, anhelando volver a sentirlas quizás con algo más de cabeza.


Noches de bohemia y de ilusión
yo no me doy a la razón
tú como te olvidaste de eso.
Busco y no encuentro una explicación
sólo la desilusión
de que falsos fueron tus besos.

Ya no se como olvidarte, eh, eh
como arrancarte de mis adentro.
desde que te marchaste
mi vida es un tormento.
Y ya no quiero recordarte, eh, eh
ni siquiera ni un momento
pero llevo tú imagen
grabada en mí pensamiento.

Noches de bohemia y de e ilusión
yo no me doy a la razón
tú como te olvidaste de eso.

Yo quiero vivir distante
de todo aquello que era nuestro
pero el aire me trae
aromas del recuerdo.

No me pidas que me calle, eh, eh
y tú no sabes lo que siento
me has hecho una herida
en mi sentimiento.

Noches de bohemia y de ilusión
yo no me doy a la razón
tú como te olvidaste de eso.
Busco y no encuentro una explicación
sólo la desilusión
de que falso fueron tus besos.

Noches de bohemia y de ilusión
yo no me doy a la razón
de que falso fueron tus besos…


Noches de bohemia (Navajita Plateá)

lunes, 1 de enero de 2007

Ella se marchó



Ella se marchó,
rompí mi sumisión
y la observé marchar.

Aprecié como mientras avanzaba a veces se giraba y miraba hacia atrás, quizás deseaba que la siguiera. Puede que su pretensión fuese que continuase mi mansedumbre hacia ella, acaso su intención fuese que perdurase en el tiempo mi acatamiento, tal vez su afán sería el de mantenerme bajo la subordinación de sus sentimientos. Aunque puede que sólo se tratase de remordimientos, de melancolía por un pasado acabado, conciencia de lo que perdía.

Con la mirada impasible la vi alejarse, desdeñé su figura en la lejanía, me desvinculé del sentimiento que me unía a esa doncella lozana.

Ella se marchó,
acabó mi sometimiento
y la miraba distanciarse
como las traviesas de una vía.

Brazos atanezantes



Me resistía a marcharme, quizás fue una equivocación llegar hasta aquí, no lo se, pero accedí voluntaria e ilusionadamente. El mundo se acrecentaba ante mi mirada, mis sentimientos se desparramaban de placer y gozo.

Unos fríos y húmedos brazos me sujetaban, me retraían nuevamente a mí mundo, impedían que me desvinculase de él, por eso la lucha era constante por descubrir esa nueva inmensidad o permanecer permanentemente en el mío, sin sobresaltos pero monótono.

La aguas a veces se vuelven turbulentas, el mar de fondo arrastra más que un alud, deseo adentrarme tierra adentro sin tener que abandonar el mar. Soy molécula de sal, respiro salitre. Su implacable magnificencia me arrolla, me enarbola en mis adentros, no deseo desprenderme de él, quiero compaginar ambos mundos, saciar la curiosidad, conocer lo desconocido, pero la armadura marina me impide que avance más allá de lo permitido, su atracción se incrementa y me hace retroceder, quizás porque comprende que he visto todo lo necesario, que he adquirido los suficientes conocimientos sobre una realidad que se aleja de mis sueños como el iceberg de los polos.

Los brazos atrayentes cada vez hacen más presión, se atenazan en mis extremidades impidiéndome avanzar. He decidido contrarrestar dicho abrazo liberalizando la mente, permitiendo su fuga y que vague libremente por cuantos lugares desee, mientras un cuerpo vació esperará su regreso para reunificarse. Espero así distraer esos brazos húmedos y fríos que me atenaza para que no los deje.