
Ayer domingo día 2 de diciembre se celebró el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud. Con dicha conmemoración se recuerda la fecha que la Asamblea General de Naciones Unidas, aprobó el Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena, (Resolución 317) de 3 de diciembre de 1.949.
En 1.996, la Asamblea General decidió que el 2 de diciembre se designase como el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud. Algo que se ve tan lejano y sin embargo tenemos en cualquier rincón del planeta, países industrializados, naciones ricas, democráticas, prosperas, y en otras míseras, deprimentes, dictatoriales.
Entrados ya en el siglo XXI, queda aún gente esclavizada y no me refiero a los que “juegan” a ser esclavos o esclavas en una relación de bdsm. Estos esclavos y esclavas no se someten voluntariamente para alcanzar una serie de satisfacciones que de esta forma consiguen. En la esclavitud real ni hay consenso, ni es sana y mucho menos segura.
Evolucionados “negreros” del nuevo siglo que se valen de la pobreza y la miseria para lucrarse a toda costa mediante engaños y mentiras. En muchas ocasiones nos convertimos en copartícipes de esta esclavitud, y que cada cual piense lo que quiera, pero mujeres continúan esclavizadas ejerciendo la prostitución, emigrantes ilegales explotados laboralmente que mal viven acallados, niños esclavos que se envían a combatir, a prostituirse, a realizar trabajos que muchos adultos de los “países bien”, rechazarían por su dureza.
Y luego hay quienes defienden la sumisión y la esclavitud dentro del bdsm como un estilo de vida en lugar de como un juego. Vivir para ver, leer y escuchar…
No hay comentarios:
Publicar un comentario