viernes, 18 de mayo de 2007

La receta


Una mujer entra a una farmacia y le dice al farmacéutico:

- Por favor, quisiera comprar arsénico.

Dado que el arsénico es un veneno muy mortífero, el farmacéutico quiso saber porqué quería comprar dicha sustancia.

- ¿ Y para qué querría la señora comprar el arsénico?

- Para matar a mi marido.

El farmacéutico sorprendido le responde:

- ¡Cohones!, lo siento mucho señora pero para ese fin no puedo vendérselo.

La mujer sin inmutarse abre el bolso y saca una fotografía de su marido fornicando con la esposa del farmacéutico y se la muestra.

- Usted disculpe señora, no sabía que traía receta…

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