jueves, 12 de abril de 2007

Yaciendo sin ti


Me encontraba absorto en la lobreguez de la habitación, cuando evoqué tu entrañable cuerpo junto al mío, te deseé, anhelé aquellas caricias que te dispensaba, el recorrer suavemente mis labios por tu tersa piel..

Ambicionaba volver a tener tus labios cálido, húmedos, sabrosos asidos nuevamente a los míos férreamente y reanudar aquellos besos que parecían no tener fin.

Anhelaba libar tus gotas de sudor, para mis sentidos era pura ambrosía mientras escuchaba tus jadeos rítmicamente acompasados.

Deseaba volver a impregnarme de tu fragancia, efluvios de tu ser.

Ansiaba volver a tener tu sexo lujurioso junto al mío y envainar mi sable candente en ti, ahondándolo muy lentamente hasta que su ímpetu finalizase con un estallido de placer.

Yacía en la oscuridad de la noche, y en la soledad de la cama codicié que yacieras conmigo para volver a escuchar tus sueños mientras acariciaban tus cabellos, tu busto.

Y así me abandoné en los brazos de Morfeo, con muchas ambiciones, anhelos, deseos y ansias de tu cuerpo, de ti mujer…

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