Se apagaron las luces, la oscuridad envolvía todo mi ser, el palacio de los sueños y las fantasías quedó vacío, el príncipe, las sirenas y el resto de amistades lo desalojaron.
El mar embravecido golpeaba una y otra vez las paredes coralinas, estruendos que causaban pavor, fisuras originadas por doquier y ese maravilloso palacio de coral comenzaba a desmoronarse, y con él los sueños, las fantasías y las ilusiones que se concentraban en su interior.
Y se hizo la oscuridad en el palacio de coral.
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