miércoles, 24 de octubre de 2007


Finalizó el campeonato del mundo de automovilismo, bueno mejor decir de formula I, así si nos enteramos todos, aunque la verdad, no se porqué carajo se llama así que parece que hablamos de un grupo musical de antaño.

Este ha sido un campeonato que ha dado mucho que hablar por una relación entre una escudería concreta y uno de sus pilotos, una relación consentida, deseada, pero con un amor falso por una parte al menos. Cantos de sirena maliciosos y cargados de engaños que desastibilizó esa añorada relación al inicio de la misma hasta convertirla en insoportable.

Cuando se inicia una relación donde subyacen las mentiras ocultas o las medias verdades, este vínculo está condenado al fracaso desde su inicio, y es que las mentiras terminan germinando y apareciendo como el tulipán que nace de un bulbo oculto bajo tierra. Ya se sabe que la mierda por mucha profundidad donde se deposite, acaba ascendiendo hasta la superficie y termina flotando.

Concluido el campeonato perecerá definitivamente una ligazón que jamás debió producirse con tantas falacias en lugar de prevalecer la sinceridad y la verdad para dar oportunidad a decidir con pleno conocimiento de causa si se desea emprender dicha fusión, y es que no todo tiene que ser blanco o negro.

Ambas partes han experimentado una situación nueva para ellos, y aún terminando mal, imagino que cada cual ha extraído las partes positivas de esta coalición, y al retornar al mismo lugar donde se encontraban un año antes, valorar cada cual si mereció la pena la etapa vivida.

No hay comentarios: